AIDA: Una fórmula para potenciar tus ventas

AIDA: Una fórmula para potenciar tus ventas

El AIDA es una antigua fórmula o modelo muy antiguo, que durante décadas ha dado la dirección sobre la forma de redactar un mensaje publicitario para potenciar las ventas de un determinado producto o servicio.
Este término es un acrónimo de cuatro conceptos en inglés:

  • Attention: Atención.
  • Interest: Interés.
  • Desire: Deseo.
  • Action: Acción.

Aunque hay quienes consideran que esta es una fórmula obsoleta, sigue siendo muy útil para garantizar resultados, a través de la creación de mensajes que capten la atención de los prospectos, despierten su interés por el producto o servicio que se le está ofreciendo, se intensifique el deseo por obtenerlo, y finalmente se le pida realizar una acción determinada.
Estas cuatro fases o escalones que componen el AIDA, son el proceso regular por el cual una persona pasa para tomar la decisión de adquirir un producto o servicio, y dicho mensaje puede ser transmitido desde cualquier plataforma: puede ser un artículo escrito, un video, o presentarse de cualquier otra forma.

Adapta tus mensajes al AIDA:

Atrae la atención del prospecto: El primer paso es captar la atención de las personas que esperas que compren. Es decir, que deseen seguir leyendo, viendo o escuchando lo que tú le tienes que decir.
Para lograrlo es necesario que conozcas bien a tu público objetivo (sus intereses, sus deseos, lo que esperan lograr), y en función a eso, crear titulares y encabezados que despierten su curiosidad (si se trata de un texto), o producir videos que en sus primeros segundos prometan o pregunten al prospecto sobre un tema de su interés.
Ejemplo: Si tu público objetivo son las madres y vendes servicios médicos, puedes iniciar así: Llegó el invierno y con él los resfriados ¿Sabes cómo evitar que tu hijo se contagie?
Genera interés: Una vez que ya tenemos la atención del posible comprador, necesitamos que se interese por lo que le vamos a ofrecer y para ello tenemos que darle una solución a su problema.
Una manera de hacerlo es relatando una historia relacionada con el problema que él padece y cómo dicho problema se resolvió con nuestra solución.
Ejemplo: Un medicamento para el dolor de cabeza o cefalea, debe hablar sobre cómo su vida mejorará al tomar dicho medicamento.
Produce deseo: Luego de generar interés en lo que ofreces, es necesario que tu potencial cliente desee tenerlo. Para ello, debes explicarle claramente cuáles son los beneficios que tu producto o servicio le otorgará, y probar los beneficios vinculados a la promesa que le hiciste inicialmente.
Lo que estás vendiendo tiene que mostrarse como algo irresistible para el comprador.
Incítalo a actuar: Una vez que hayas llamado la atención de tu prospecto, generado interés sobre tu producto o servicio y creado el deseo de tenerlo, tienes que decirle a tu potencial comprador lo que esperas de él: que llene un formulario de contacto, que compre, o lo que sea que decidas que será tu conversión.
Además, debes asegurarte de brindarle una experiencia grata y fácil al momento de la compra o conversión y ofrecerle un bonus o extra que lo motive a dar el paso final.
¿Quieres potenciar tus ventas? En Cebra podemos ayudarte. ¡Contáctanos!
Fuente: http://bit.ly/1O0ISA3

Deje su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *